El entrenamiento de esta semana ha sido como sigue:
Lunes:
Natación: 300 (Calentamiento),3x800 descansando 2', 100 (Enfriamiento)
Martes:
Miércoles:
Natación: 300 (Calentamiento), 2x1000 descansando 2', 200 (Enfriamiento)
Carrera: 25' (Calentamiento), 5 cuestas de 2' descansando 2', 5x1' en bajada, 15'(Enfriamiento)
Jueves:
Natación: 300 (Calentamiento), 10x100 técnicas descansando 45'', 200 (Enfriamiento) Viernes:
Ciclismo: 4h
Sábado:
Carrera: 2h
Domingo:
Semana 3
Esta semana ha sido un poco atípica. Entre ir a Cantillana para ir al concesionario donde voy a mirarme el coche a comparme y el fin de semana estuve en Barcelona y aunque me llevé todas las herramientas para la carrera, las inclemencias climatológicas no permitieron practicarla, no he podido hacer todo lo que quería.
Como dato interesante, he leído en mi megalibro de nutrición sobre una dieta de carga de carbohidratos comprendiendo 2 semanas, acabando la segunda semana en una competición. En la primera se hace un vaciado completo de carbohidratos, comiendo entre 30-40% de las calorías en forma de carbohidratos y entrenando mucho y la segunda semana aumentar la ingesta de carbohidratos al 70-80% y entrenar muy poco. De esta forma se consigue un rendimiento mayor porque las reservas de glucógeno muscular y sanguíneo están a tope. Lo que no acabo de entender es por qué es necesaria la descarga de la primera semana. En fin, lo probaré la semana entrante y veré el resultado en la prueba de marbella del 8 de junio.
El entrenamiento de esta semana ha sido como sigue:
Lunes:
Natación: 300 (Calentamiento),3x800 descansando 2', 100 (Enfriamiento)
Carrera: 60'
Martes:
Miércoles:
Natación: 200 (Calentamiento), 2x1000 descansando 2', 200 (Enfriamiento)
Carrera: 25' (Calentamiento), 7 cuestas de 3', 15'(Enfriamiento)
Jueves:
Bicicleta: 15' (Calentamiento), 5x1' pedaleo rápido descansando 45'', 5x4' desarrollo duro descansando 2', 15' (Enfriamiento)
Carrera de transición: 15'
Viernes:
Carrera: 25' (Calentamiento), 8 cuestas de 1' + 1' en llano al acabar la última, 15' (Enfriamiento)
Sábado:
Domingo:
Como dato interesante, he leído en mi megalibro de nutrición sobre una dieta de carga de carbohidratos comprendiendo 2 semanas, acabando la segunda semana en una competición. En la primera se hace un vaciado completo de carbohidratos, comiendo entre 30-40% de las calorías en forma de carbohidratos y entrenando mucho y la segunda semana aumentar la ingesta de carbohidratos al 70-80% y entrenar muy poco. De esta forma se consigue un rendimiento mayor porque las reservas de glucógeno muscular y sanguíneo están a tope. Lo que no acabo de entender es por qué es necesaria la descarga de la primera semana. En fin, lo probaré la semana entrante y veré el resultado en la prueba de marbella del 8 de junio.
El entrenamiento de esta semana ha sido como sigue:
Lunes:
Natación: 300 (Calentamiento),3x800 descansando 2', 100 (Enfriamiento)
Carrera: 60'
Martes:
Miércoles:
Natación: 200 (Calentamiento), 2x1000 descansando 2', 200 (Enfriamiento)
Carrera: 25' (Calentamiento), 7 cuestas de 3', 15'(Enfriamiento)
Jueves:
Bicicleta: 15' (Calentamiento), 5x1' pedaleo rápido descansando 45'', 5x4' desarrollo duro descansando 2', 15' (Enfriamiento)
Carrera de transición: 15'
Viernes:
Carrera: 25' (Calentamiento), 8 cuestas de 1' + 1' en llano al acabar la última, 15' (Enfriamiento)
Sábado:
Domingo:
Semana 2
Almere está más cerca, así es. La cercanía del cambio de coche y la posiblidad de encuento con un amigo en Holanda, hacen que esta opción sea la más atractiva. Además, podremos aprovechar para hacer vacaciones por allí, ya que cerca de allí está Brujas, Amberes, en Bélgica, La Haya, Amsterdam, Rotterdam en Holanda, ...
Todo esto, sumado a que se trata de una prueba del campeonato del mundo de larga distancia y que el gran Michi va a ir, la hacen la opción más oportuna. El único punto en contra que puedo encontrar es que es un mes y una semana antes que el titán de Cádiz, prueba que este año, si el físico me acompaña no se me puede escapar. Y cuando digo escapar, no me estoy refiriendo a ganar, bien lo sabéis.
El entrenamiento de esta semana ha sido como sigue:
Lunes:
Natación: 300 (Calentamiento),100 patada, 3x600 descansando 2', 200 (Enfriamiento)
Martes:
Carrera de transición: 45' y 2 circuitos oberón
Miércoles:
Natación: 300 (Calentamiento), 9x100 (TN*)+45'',10x50+45'', 300 (Enfriamiento)
Bicicleta: 1h 50'
Jueves:
Carrera: 15' (Calentamiento), 1h de futbito, 15' (Enfriamiento)
Viernes:
Natación: 200 (Calentamiento), 5x200+45'',9x50+20'', 200 (Enfriamiento)
Sábado:
Bicicleta: 3h38'
Domingo:
Carrera: 110' progresivos
Todo esto, sumado a que se trata de una prueba del campeonato del mundo de larga distancia y que el gran Michi va a ir, la hacen la opción más oportuna. El único punto en contra que puedo encontrar es que es un mes y una semana antes que el titán de Cádiz, prueba que este año, si el físico me acompaña no se me puede escapar. Y cuando digo escapar, no me estoy refiriendo a ganar, bien lo sabéis.
El entrenamiento de esta semana ha sido como sigue:
Lunes:
Natación: 300 (Calentamiento),100 patada, 3x600 descansando 2', 200 (Enfriamiento)
Martes:
Carrera de transición: 45' y 2 circuitos oberón
Miércoles:
Natación: 300 (Calentamiento), 9x100 (TN*)+45'',10x50+45'', 300 (Enfriamiento)
Bicicleta: 1h 50'
Jueves:
Carrera: 15' (Calentamiento), 1h de futbito, 15' (Enfriamiento)
Viernes:
Natación: 200 (Calentamiento), 5x200+45'',9x50+20'', 200 (Enfriamiento)
Sábado:
Bicicleta: 3h38'
Domingo:
Carrera: 110' progresivos
Semana 1
Aunque aún no he decidido si hacer Vitoria o Almere, aunque estoy más cerca del segundo que del primero, puesto que Michi me animó a vernos en Holanda, sí he elaborado un plan de entrenamiento con final el 31 de agosto. Básicamente es un plan de 17 semanas que aúna el plan de maratón de 17 semanas de la página http://www.runners.es/, el plan de 30 semanas de preparación para el ironman colgada por Michi en la web del club (http://www.tricamaleon.com/) con un aumento de 1 día en la rutina de natación.
El entrenamiento ha sido como sigue:
Lunes:
Natación: 300 (Calentamiento),2x1000 descansando 2', 200 (Enfriamiento)
Carrera: 60' (Contínua)
Martes:
Bicicleta: 15' (Calentamiento), 6x4' rápido + 45'', 6x5' duro cadencia baja al 85%
+2', 15' (Enfriamiento)
Carrera de transición: 15'
Miércoles:
Natación: 300 (Calentamiento), 9x100 (TN*)+45'',10x50+45'', 300 (Enfriamiento)
Carrera: 60'+escaleras
Jueves:
Carrera: 45’ + 1 circuito oberón
Viernes:
Natación: 300 (Calentamiento), 5x200+45'',9x50+20'', 300 (Enfriamiento)
Sábado:
Bicicleta: 4h30'
Carrera de transición: 20'
Domingo:
Carrera: 90' progresivos+técnicas de carrera
El entrenamiento ha sido como sigue:
Lunes:
Natación: 300 (Calentamiento),2x1000 descansando 2', 200 (Enfriamiento)
Carrera: 60' (Contínua)
Martes:
Bicicleta: 15' (Calentamiento), 6x4' rápido + 45'', 6x5' duro cadencia baja al 85%
+2', 15' (Enfriamiento)
Carrera de transición: 15'
Miércoles:
Natación: 300 (Calentamiento), 9x100 (TN*)+45'',10x50+45'', 300 (Enfriamiento)
Carrera: 60'+escaleras
Jueves:
Carrera: 45’ + 1 circuito oberón
Viernes:
Natación: 300 (Calentamiento), 5x200+45'',9x50+20'', 300 (Enfriamiento)
Sábado:
Bicicleta: 4h30'
Carrera de transición: 20'
Domingo:
Carrera: 90' progresivos+técnicas de carrera
Se hace camino al andar
En un camino, cada paso lleva al siguiente. El camino hacia el ironman no es diferente, cada prueba, cada entreno, lleva la siguiente, hasta la consecución del objetivo final.
Aunque es cierto que la siguiente prueba está aún por decidir, no es menos cierto que para hacerla habrá que seguir el entreno. Clara tengo mi inscripción en el titán de cádiz de este año (si la salud no me lo impide claro está), sin embargo, quiero hacer una prueba anterior y no sé si hacer la prueba del campeonato de España de larga distancia de Vitoria o bien la prueba del campeonato del mundo de larga distancia en Almere (Holanda). Probablemente sea la primera, básicamente por cuestiones económicas, aunque es cierto que me atrae muchísimo la segunda.
En cuanto al entrenamiento que necesitaré, un compañero del club ha colgado en la web (www.tricamaleon.com) un entrenamiento de 30 semanas que él mismo sigue y que le da unos resultados tremendos (que podéis comprobar en su glob http://michironman.blogspot.com/) y he decidido combinarlos con los que tan buenos resultados me dieron para la maratón (aunque sólo lo pueda aplicar a las partes de carrera a pie). Asimismo, voy a incrementar los entrenamientos de natación para intentar llegar con seguridad a la prueba que decida.
Los entrenamientos serán algo duros, y muchos días tendré que doblar, que significa hacer 2 deportes diarios, algunas veces seguidos y otras veces un deporte por la mañana y otro por la tarde. Por lo tanto, necesitaré también un cambio en la dieta para poder acometer tales entrenamientos. He tenido que aumentar la ingesta de hidratos de carbono, así como la calidad de los mismos, para que su absorción sea lo más adecuada posible. También he tenido que variar la combinación de proteínas e hidratos, precisamente para la buena digestión y absorción de cada uno de ellos.
Intentaré colgar los entrenos diariamente o semanalmente (otra cosa por decidir) así como la dieta y las sensaciones con ella conseguidas. En fin, ya os iré contando.
Aunque es cierto que la siguiente prueba está aún por decidir, no es menos cierto que para hacerla habrá que seguir el entreno. Clara tengo mi inscripción en el titán de cádiz de este año (si la salud no me lo impide claro está), sin embargo, quiero hacer una prueba anterior y no sé si hacer la prueba del campeonato de España de larga distancia de Vitoria o bien la prueba del campeonato del mundo de larga distancia en Almere (Holanda). Probablemente sea la primera, básicamente por cuestiones económicas, aunque es cierto que me atrae muchísimo la segunda.
En cuanto al entrenamiento que necesitaré, un compañero del club ha colgado en la web (www.tricamaleon.com) un entrenamiento de 30 semanas que él mismo sigue y que le da unos resultados tremendos (que podéis comprobar en su glob http://michironman.blogspot.com/) y he decidido combinarlos con los que tan buenos resultados me dieron para la maratón (aunque sólo lo pueda aplicar a las partes de carrera a pie). Asimismo, voy a incrementar los entrenamientos de natación para intentar llegar con seguridad a la prueba que decida.
Los entrenamientos serán algo duros, y muchos días tendré que doblar, que significa hacer 2 deportes diarios, algunas veces seguidos y otras veces un deporte por la mañana y otro por la tarde. Por lo tanto, necesitaré también un cambio en la dieta para poder acometer tales entrenamientos. He tenido que aumentar la ingesta de hidratos de carbono, así como la calidad de los mismos, para que su absorción sea lo más adecuada posible. También he tenido que variar la combinación de proteínas e hidratos, precisamente para la buena digestión y absorción de cada uno de ellos.
Intentaré colgar los entrenos diariamente o semanalmente (otra cosa por decidir) así como la dieta y las sensaciones con ella conseguidas. En fin, ya os iré contando.
Un paso más del camino
El día anterior transcurrió con menos nervios de los esperado, de continua visita a la ciudad que por unos días nos daba cobijo. Los últimos ajustes en la bicicleta dieron paso al intento de descanso merecido. Aunque probablemente hiciera una temperatura correcta, mi cuerpo no cogía una temperatura en la que se pudiera sentir a gusto y contínuamente intentaba regular el microclima de la habitación para hacer más llevadera la noche.
El día no amaneció como otro cualquiera. Un ruido impertinente perturbó el dulce sueño en el que me hallaba sumido tras una noche de descanso intermitente. Un tímido hilo de luz entraba por la ventana, como si el sol también estuviera impaciente por salir. Como torero, procedí a vestirme con el uniforme de gala, mono camaleónico, cinta de pulsómetro, reloj de pulsómetro, calcetines, pantalones del chandal camaleónico, camiseta camaleónica, chaqueta del chandal camaleónico,... La última revisión a la mochila y la bicicleta sirvieron para certificar que todo el material se hallaba en su sitio.
Puntuales como relojes, todos los camaleones estábamos a las 6 de la mañana en el hall del hotel, dispuestos a salir hacia el metro de lisboa. Una vez llegamos a la estación más cercana, encontrándonos las puertas cerradas, los nervios comenzaron a aflorar en algunos de nosotros hasta el punto de plantear llegar en bicicleta hasta el lugar de la prueba, pero el desconocimiento de la ruta y la falta de un plano eliminaron la idea. Esperando la posible llegada de un autobús que nos llevara al lugar, abrieron las puerta del metro y pudimos llegar puntuales al evento.
Allí, junto a todas las máquinas que allí se reunían, resaltaban ese grupo de monos amarillos y verdes que tanto le gustan a la gente. Los nervios dieron paso a la concentración, ya que la preparación de todo el material en el box lo requería. Bicicleta, casco, gafas de sol, crema solar, vaselina, neopreno, todo estaba listo y nos dirigimos a la salida de la natación. Todos los camaleones juntos a calentar al agua (aunque algunos calentamos el agua), unos metros de calentamiento dieron paso a un relajamiento, tanto, que inesperadamente dieron la salida y nos cogieron desprevenidos.
Así pues comenzaron seis guerreros una lucha contra los elementos en la que el agua fue el primero con el que se batieron. Aun encontrando numerosos obstáculos físicos en forma de inesperadas tuberías en el paso más complicado de la trayectoria acuática que transcurria bajo un puente que comunicaba el malecón con el edificio del oceanográfico, obstáculos en forma de golpes contínuos de otros guerreros que en su afán por vencer al agua dificultaban nuestro buen hacer. Pese a todas las vicisitudes, victoriosos salieron del agua para montarse en el caballo de hierro que les llevaría a batirse con tierra y viento. Era tal el coraje de los guerreros, que hasta el viento no tuvo el valor de presentarse en el campo de batalla. Durante los noventa kilómetros, cada uno de nosotros indicaba a sus músculos que no había momento de desfallecer, que nos encargaríamos de tenerlos bien hidratados y alimentados, que al final habría la recompensa de la batalla ganada. Adelantamos, fuimos adelantados, incluso doblados por los más fuertes con esas máquinas que duplican, triplican y cuadriplican nuestro presupuesto, pero que sin tener un buen motor orgánico no funcionan. Dejamos la máquina de hierro de donde la habíamos cogido para ponernos las zapatillas con las que afrontaríamos la batalla contra el último de los elementos. El fuego hizo presencia en forma de rayos de sol que se clavaban en nuestra piel como si de lanzas se tratara, pero la garra, el empuje y el orgullo camaleónico hicieron que cada aplauso, cada ánimo de las personas que allí estaban y que al vernos pasar sólo podían gritar "vamos camaleones", se convirtiera en un empujón hacia delante, hasta que al llegar a los últimos metros de la última vuelta y ver a nuestros aliados, vestidos con las ropas camaleónicas, ya no corríamos, prácticamente levitábamos.
Y hasta aquí esta crónica del medio ironman de lisboa del veintiséis de abril de dos mil ocho, que será recordado pues fué el primer medio ironman, y el primer paso hacia el objetivo a cumplir que no es otro que la transformación de medio ironman a hombre de hierro, pero eso, es otra historia.
El día no amaneció como otro cualquiera. Un ruido impertinente perturbó el dulce sueño en el que me hallaba sumido tras una noche de descanso intermitente. Un tímido hilo de luz entraba por la ventana, como si el sol también estuviera impaciente por salir. Como torero, procedí a vestirme con el uniforme de gala, mono camaleónico, cinta de pulsómetro, reloj de pulsómetro, calcetines, pantalones del chandal camaleónico, camiseta camaleónica, chaqueta del chandal camaleónico,... La última revisión a la mochila y la bicicleta sirvieron para certificar que todo el material se hallaba en su sitio.
Puntuales como relojes, todos los camaleones estábamos a las 6 de la mañana en el hall del hotel, dispuestos a salir hacia el metro de lisboa. Una vez llegamos a la estación más cercana, encontrándonos las puertas cerradas, los nervios comenzaron a aflorar en algunos de nosotros hasta el punto de plantear llegar en bicicleta hasta el lugar de la prueba, pero el desconocimiento de la ruta y la falta de un plano eliminaron la idea. Esperando la posible llegada de un autobús que nos llevara al lugar, abrieron las puerta del metro y pudimos llegar puntuales al evento.
Allí, junto a todas las máquinas que allí se reunían, resaltaban ese grupo de monos amarillos y verdes que tanto le gustan a la gente. Los nervios dieron paso a la concentración, ya que la preparación de todo el material en el box lo requería. Bicicleta, casco, gafas de sol, crema solar, vaselina, neopreno, todo estaba listo y nos dirigimos a la salida de la natación. Todos los camaleones juntos a calentar al agua (aunque algunos calentamos el agua), unos metros de calentamiento dieron paso a un relajamiento, tanto, que inesperadamente dieron la salida y nos cogieron desprevenidos.
Así pues comenzaron seis guerreros una lucha contra los elementos en la que el agua fue el primero con el que se batieron. Aun encontrando numerosos obstáculos físicos en forma de inesperadas tuberías en el paso más complicado de la trayectoria acuática que transcurria bajo un puente que comunicaba el malecón con el edificio del oceanográfico, obstáculos en forma de golpes contínuos de otros guerreros que en su afán por vencer al agua dificultaban nuestro buen hacer. Pese a todas las vicisitudes, victoriosos salieron del agua para montarse en el caballo de hierro que les llevaría a batirse con tierra y viento. Era tal el coraje de los guerreros, que hasta el viento no tuvo el valor de presentarse en el campo de batalla. Durante los noventa kilómetros, cada uno de nosotros indicaba a sus músculos que no había momento de desfallecer, que nos encargaríamos de tenerlos bien hidratados y alimentados, que al final habría la recompensa de la batalla ganada. Adelantamos, fuimos adelantados, incluso doblados por los más fuertes con esas máquinas que duplican, triplican y cuadriplican nuestro presupuesto, pero que sin tener un buen motor orgánico no funcionan. Dejamos la máquina de hierro de donde la habíamos cogido para ponernos las zapatillas con las que afrontaríamos la batalla contra el último de los elementos. El fuego hizo presencia en forma de rayos de sol que se clavaban en nuestra piel como si de lanzas se tratara, pero la garra, el empuje y el orgullo camaleónico hicieron que cada aplauso, cada ánimo de las personas que allí estaban y que al vernos pasar sólo podían gritar "vamos camaleones", se convirtiera en un empujón hacia delante, hasta que al llegar a los últimos metros de la última vuelta y ver a nuestros aliados, vestidos con las ropas camaleónicas, ya no corríamos, prácticamente levitábamos.
Y hasta aquí esta crónica del medio ironman de lisboa del veintiséis de abril de dos mil ocho, que será recordado pues fué el primer medio ironman, y el primer paso hacia el objetivo a cumplir que no es otro que la transformación de medio ironman a hombre de hierro, pero eso, es otra historia.
Sevici: Cuando el castaño empieza a ser marrón oscuro
Sevici es vergonzoso.El problema debería ser tomado en cuenta seriamente por el ayuntamiento. La gestión que está realizando sevici con las ocupaciones de los bicicleteros es desastrosa. Tan sólo tienen en cuenta la disponibilidad de las bicicletas y soslayando la gestión, no menos importante, de los huecos para dejar las bicicletas una vez utilizadas.Soy usuario habitual del servicio, tan habitual como realizar entre 3 y 6 trayectos diarios. Sin embargo, el primero de la mañana lo voy a tener que dejar de hacer por la gestión de los huecos en las estaciones. Cuando intento ir por la mañana a la piscina que hay en Mar del plata, las estaciones más cercanas son la de la república dominicana y la de la puerta del parque de los príncipes, que en el 87% de los casos en que he intentado dejar la bicicleta, tenían una ocupación del 100%. En uno de eso días, me encontré con una persona de mantenimiento de JCDecaux (empresa de mobiliario urbano), al que le comenté la situación y si no había una gestión de los huecos, a lo que me repondió que sí la había pero que eran muchas estaciones las que había que controlar. La solución es tan fácil como poner más medios, pero eso significa invertir más dinero y probablemente, dicha gestión sea por concurso con inversión fija, y de tener que invertir más, el ayuntamiento deba proveer una parte, por lo que no se hace. En fin, de vergüenza. Pero es de más vergüenza, cuando al quitar una bicicleta para que yo pudiera dejar la mía, no quitó ninguna más, dejando de nuevo la estación con una ocupacion completa y eso ya no era problema del ayuntamiento.Para más indignación, desde hace varios días, vengo sufriendo el mismo problema en el segundo trayecto diario, el de intetar ir a mi centro de trabajo en la avenida San Francisco Javier, que habiendo dos paradas cercanas, una en Ramon y Cajal y la otra en la esquina opuesta, ambas se han hallado ocupadas al 100% en el 80% de los casos en las últimas dos semanas, siendo indiferente el horario de llegada, que ha sido entre 8:30 y 9:30. ¿Es lícito que debamos esperar a que alguien coja una bicicleta para poder dejar la nuestra o desplazarnos varios tramos hasta dar con un hueco? Además, en caso de esperar, al tratarse de un centro de trabajo de muchas personas, es altamente probable que todas las bicicletas de la estación sean de trabajadores de ese centro, con lo que no volverán a coger la bicicleta hasta la finalización de su jornada, con lo que ¿cuánto habría que esperar?Los gestores saben perfectamente el porcentaje de ocupación de cada una de las estaciones, ya que incluso desde su sitio web se puede consultar, entonces, ¿por qué no hacen más eficiente su gestión?
Suscribirse a:
Entradas (Atom)